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¿Cómo elegir una puerta de garaje adecuada para tu vehículo?

19
Febrero
2018
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Cuando nos trasladamos a vivir en un nuevo piso, puede que este cuente con parking privado. Sobre todo si se trata de un chalet o una parcela, esta dispondrá de un estacionamiento personal en el que, sin embargo, habrá que instalar una puerta de acceso con el objetivo de mantener bien guardado nuestro vehículo. Los automatismos para puertas de garaje son poco conocidos, y por eso hoy vamos a hablar de los mejores existentes.

Cada persona puede tener su propio gusto en este sentido. Puede que un inquilino prefiera una puerta corredera para su garaje, con el fin de obtener una apertura mucho más sencilla. Pero puede que otro desee una puerta basculante, que por otra parte es con la que cuentan la mayoría de parkings residenciales.

¿Cuál es la mejor para nuestro vehículo en cada caso? Todo depende de nuestro afán por querer hacer más o menos obras, y sobre todo por buscar el material para la puerta que mejor resguarde a nuestro vehículo de las intemperies del tiempo.

Las puertas basculantes evitan tener que hacer mucha obra

Uno de los ejemplos que más se ven en la práctica totalidad de los garajes, al menos en España. Su adjetivo “basculante” viene dado porque giran, sobre un eje central, y así se abren y cierran por el mismo lado. Se doblan por el centro de su eje, y no precisan de hacer obra en el marco donde se va a colocar la puerta pues solo hay que instalarla sin más preocupaciones. En otros casos habrá que picar el marco para que la puerta encaje.

Eso sí, es una de las puertas menos aconsejables en lo que a espacio se refiere. ¿Cuál es la razón de esta inconveniencia? Quitan mucho espacio al interior del estacionamiento, pues al doblarse ocupan mucho lugar donde puede guardarse el coche y otros objetos si nuestro garaje también sirve como trastero.

El pivote es llamado “excéntrico”, y funciona de tal manera que hace que la puerta del garaje se doble por la mitad y permita el paso del vehículo, colocándose en lo más alto. Al cerrarse vuelve a realizar la misma operación pero al contrario, y siempre hay que disponer de un mando a distancia o un botón conectado a una corriente eléctrica para que funcione de forma correcta.
Los materiales con los que está fabricada esta puerta suelen ser muy resistentes, y al doblarse por el centro para abrirse, no permite el paso de frío ni aire en caso de haberlo en la localización. Tampoco hace ruido si corre demasiado aire pues se mantiene fija, inmóvil. Solo hay que asegurarse de que el anclaje se realiza de forma correcta.

Entonces, ¿es aconsejable? Sí. Es una puerta altamente resistente y con una facilidad de instalación que no se encuentra en prácticamente ninguna otra puerta. Pero hay que tener en cuenta que, si queremos guardar más cosas en el garaje más allá del vehículo, es una puerta que ocupa mucho espacio al abrirse. Es su parte negativa.

Puertas correderas, ejemplo de espacio y facilidad de acceso 

Las puertas correderas no solo destacan por su gran capacidad de dejar espacio libre en el interior de los apartamentos. También destacan, en este caso, por la misma razón en los garajes. Son unas entradas que permiten un acceso muy sencillo del vehículo al interior de la zona, pues se abre de un lado a otro y se cierra a la inversa. Y eso por no hablar de la gran cantidad de espacio libre que dejan.

Este tipo de puertas son muy recomendables, al contrario de las puertas basculantes, si el garaje lo vamos a utilizar para más situaciones que la del simple estacionamiento del coche o moto. Al ser de corredera, no ocupan ningún espacio en el interior y son altamente recomendables si vamos a utilizar el garaje también como trastero.

Eso sí, la instalación en este caso es más complicada y se debe a que la puerta se tiene que esconder en la pared. Entonces, es necesario abrir un hueco en los laterales para que la puerta pueda realizar su función al cien por cien.

Las puertas seccionales son otro ejemplo de ahorro de espacio en garajes

Siguiendo el ejemplo de las puertas correderas encontramos las puertas seccionales. En este caso lo que es necesario es disponer de una especie de raíles por los que circula la puerta al abrirse y cerrarse. Aquí la puerta también es automática, y ronda la vía por la que circula con solo accionar un botón con un mando. Pero lo que más destaca es el gran espacio que permite.

Si queremos disponer de un hueco mayor para guardar todavía más objetos y trastos, las puertas seccionales son las más indicadas. Como solo hay que poner la puerta y los raíles, el espacio está garantizado al máximo.

La instalación, no obstante, es de las más complicadas al tener que poner los raíles mencionados en los laterales del garaje por el interior, o en el techo. Así la puerta se puede abrir siguiendolos.

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