La Fachada Ventilada como Ejemplo de Eficiencia Energética
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La Fachada Ventilada como Ejemplo de Eficiencia Energética

Categorías: Fachadas, Magazine
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La elección de la fachada en un Edificio  o Vivienda ,es un elemento fundamental, tanto para el diseño como la eficiencia energética.  

Una de las soluciones más conocidas y empleada, si lo que se quiere  conseguir es un ahorro de energía considerable y evitar los puentes térmicos, es  la fachada ventilada.

Tanto la fachada como la cubierta, son dos de los elementos más importantes de una construcción, porque actúan como primera barrera frente a los factores climatológicos externos.

A continuación, te presentamos diferentes tipos de fachadas y te contamos por qué la fachada ventilada es una de las soluciones más interesantes para conseguir ahorrar en la factura a medio y largo plazo.

Tipos de Fachadas

Fuente: stacbond

Fachada ligera

Se adhiere a la estructura resistente del edificio y no contribuye a mejorar la estabilidad, debe estar diseñada para soportar las cargas que incidan sobre sus elementos. Existen 2 tipos constructivos de fachadas ligeras: muro cortina y fachada panel.

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Las ligeras proporcionan un menor aislamiento térmico y acústico, y unos mayores costes de mantenimiento a medio y largo plazo.

Fachada pesada

Suelen estar formadas por elementos constructivos de un peso razonable. Dentro de esta categoría encontramos más subtipos como: prefabricada, tradicional, sistema SATE y ventilada.

  • Fachada Prefabricada: cerramiento formado por módulos prefabricados que se unen o ensamblan en obra. Suele emplearse paneles de hormigón y madera. Como ventaja, la facilidad de construcción y su menor coste. Como inconveniente, mayor limitación en el diseño.
  • Fachada Tradicional: emplean materiales de construcción como el ladrillo, piedra, madera o cerámica. No disponen de cámara de aire ni aislamiento, lo que hace que las prestaciones térmicas y acústicas son menores. Como ventaja, rapidez de instalación y bajo coste. Como inconveniente, menor ahorro energético. 
  • Fachada sistema SATE: el Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior consiste en la instalación de placas de material aislante protegidas por un mortero y adheridas al muro de soporte. 

El sistema se termina con un revestimiento acorde con la estética de la vivienda. Proporciona una reducción de los puentes térmicos y del riesgo de condensaciones.

Es una buena opción por su eficiencia y su precio al no tener los costes derivados de un sistema de perfilería.

  • Fachada ventilada: sistema de cerramiento que permite la colocación sobre una hoja interior, de una capa aislante y una hoja exterior mediante una estructura portante.

La principal diferencia con el sistema SATE es la existencia de una cámara de aire entre el muro portante y el material de revestimiento.

La distancia de separación entre las capas permite el paso de una corriente de aire entre el aislante y el revestimiento, generando un “efecto chimenea” que crea una ventilación natural.

En verano, la fachada ventilada se calienta y hace circular el aire en el interior de la cámara, sustituyendo el aire caliente por aire más frío. En cambio, en invierno el aire de la cámara se calienta, pero no lo suficiente como para circular y renovarse.

Ventajas de la Fachada Ventilada

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La fachada ventilada es un ejemplo de eficiencia energética y presenta múltiples ventajas: 

  • Ahorro energético: gracias al efecto chimenea que genera, que resulta en una menor absorción del calor en los meses cálidos y una menor dispersión en los fríos.

Además, reduce saltos térmicos, evita humedades, no se producen condensaciones intersticiales y superficiales interiores, evita puentes térmicos y aligera la envolvente.

  • Mantenimiento: la ligereza de la estructura hace que el material sea sencillo de transportar, instalar y mantener en el tiempo, haciendo sencilla incluso su sustitución en caso de rotura.
  • Ligereza estructural: el cerramiento exterior, al ir anclado a la fachada, puede permitirse trabajar con materiales muy ligeros, como el aluminio.

La fachada ventilada es por tanto una de las la mejores opciones para ahorrar energía en viviendas.

Las viviendas pasivas limitan la demanda energética a 15 kWh/m2 para calefacción y refrigeración, y tienen por objetivo reducir el consumo energético de la vivienda, con ahorros de energía de hasta el 90% en comparación con edificios antiguos y de más de un 75% en los de factura.

En cuanto a las passivhaus, tamibén este tipo de cerramientos son idóneos para evitar puentes térmicos y mejorar la eficiencia energética.

Esperamos que este artículo te haya servido para conocer mejor los tipos de fachadas  más eficientes y que más te pueden ayudar a ahorrar.

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