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Arquitectura y Felicidad. Cómo proyectar edificios felices

26
Junio
2017
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Es importante habitar edificios felices porque las personas pasamos más del 90% de nuestro tiempo en espacios cerrados. Por eso, lo que sintamos y pensemos en estos espacios, será lo que condicione nuestros objetivos vitales.

La felicidad es un concepto subjetivo y relativo. No existe un índice de felicidad común, cada persona construye su felicidad, al igual que construimos un edificio. Por eso, un edificio feliz debe ser un edificio construido a la medida de cada uno, para que puedas sentirte cómodo en él y poder conseguir el estado máximo de plenitud. Teniendo en cuenta esto, se puede decir que la felicidad es un estado del ánimo que supone una satisfacción, la persona que está feliz se siente a gusto, contenta o complacida.

Que el concepto de felicidad sea subjetivo y relativo significa que cada persona tiene una percepción propia de la felicidad. Ser feliz abarca muchos aspecto de la vida como sentirse bien con uno mismo, las relaciones sociales, conseguir metas y marcarse nuevos objetivos…En definitiva, el entorno de la persona es decisivo para sentirse feliz, es muy importante sentirse bien con nuestro alrededor, por eso un edificio debe ser un templo para la felicidad.

Si bien, cada edificio debe construirse según el gusto y las necesidades de cada uno, existen unas claves comunes para proyectar edificios felices.

 

13 claves para Proyectar Edificios Felices

 

1. Equilibrio Térmico en un Edificio Feliz

 

Un edificio feliz debe mantener una temperatura constante durante todo el año. El humano, por su capacidad de adaptación, puede sobrevivir en entornos térmicos extremos, aunque solo siente confort en un determinado rango de humedad y temperatura (entre los 20 y los 28 grados centígrados y el 30 y el 85 por ciento de humedad). Pero vivimos en un planeta en el que la temperatura cambia durante el año. Existen muy pocos lugares en el mundo en los que el clima sea similar todos los días del año, por eso el ser humano debe construir hábitats capaces de ampliar el rango de confort higrotérmico natural.

 

2. Variación Térmica Estacional en Edificios Felices

 

La arquitectura para la felicidad contempla crear hábitats con un diseño especial que nos mantenga dentro de la zona de confort higrotérmico, pero que nos permita sentir las variaciones térmicas de la Naturaleza. Y todo ello sin consumo energético asociado.

La solución pasa por el diseño bioclimático de la arquitectura,  en cualquier rincón del planeta. Una arquitectura bioclimática nos mantiene frescos en los periodos cálidos, sin dañar nuestra salud, y nos mantiene calientes en los periodos o entornos fríos, de un modo natural, y al menor coste económico posible.

 

3. Iluminación Natural del Edificio Feliz

 

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Fuente | Arquitectura para la Felicidad, Luis De Garrido

 

La iluminación natural es realmente beneficiosa para nuestra salud y nuestro bienestar, y por tanto para nuestra felicidad. El ser humano tiene más energía durante el día que durante la noche. Esto es porque, cuando hay luz natural, el cuerpo humano genera serotonina en el cerebro para estimularlo. Por el contrario, en ausencia de luz, el cuerpo humano segrega melatonina, la hormona del sueño, que relaja y tiene propiedades regenerativas.

Por ello, los edificios felices deberían estar bien iluminados de forma natural. De este modo nos sentiremos más felices, y se ahorraría muchísima energía y dinero.

 

4. Sencillez Tecnológica y Mínimo Mantenimiento en un Edificio Feliz

 

Los edificios felices deben ofrecer a sus ocupantes las mejores condiciones de habitabilidad posible. Sin embargo, en lugar de diseñar mejor los edificios, implementamos todo tipo de artefactos, con la excusa de ofrecernos una mejor calidad de vida. Esto requiere un mantenimiento importante y hace que se merme el bienestar de los ocupantes de la vivienda.

Por ello, las viviendas, para que sean edificios felices, deben incorporar la menor cantidad posible de artefactos, y éstos deben ser lo más robustos posible, y deben estar diseñados a prueba de fallos.

 

5. Uso de Materiales Naturales en Edificios Felices

 

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Fuente | Arquitectura para la Felicidad, Luis De Garrido

 

La utilización de materiales naturales fomenta nuestro bienestar y nuestra salud, y supone grandes ventajas medioambientales. El uso de materiales naturales reduce al máximo los factores reductores de la felicidad. Sin embargo, la característica más importante es que proporciona un estado psicológico de equilibrio con la naturaleza, que nos invita a trascender como humanos y alcanzar un estado de felicidad.

 

6. Diseño arquitectónico sencillo y no monótono

 

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Fuente | Arquitectura para la Felicidad, Luis De Garrido

 

Un edificio feliz debe tener un diseño tal que pueda ser asimilable fácilmente por la mente humana, de tal modo que la percepción de una parte de un este, permita predecir el resto. Hay que llevar cuidado, porque un edificio demasiado sencillo aburre, pero un edificio demasiado complejo causa rechazo y hastío.

Por eso, los edificios deben parecer sencillos, pero en realidad deben esconder una estructura compleja, que invite a su exploración, y deben reservar sorpresas, de tal modo que nunca aburran. Todo ello proporcionará felicidad a sus ocupantes.

 

7. Colores adecuados

 

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Fuente | Arquitectura para la Felicidad, Luis De Garrido

 

Los colores ejercen una enorme influencia sobre nuestro bienestar y sobre nuestra felicidad, por lo que deberíamos rodearnos de espacios convenientemente coloreados para tal fin. No hay una respuesta universal al color, y cada persona puede reaccionar de un modo ligeramente diferente, en base a sus propias experiencias y preferencias personales. Sin embargo existen ciertos invariantes generales que se deben tener muy en cuenta a la hora de realizar un correcto diseño arquitectónico. Estos invariantes proceden de las determinadas manifestaciones de color de la Naturaleza, y también de las experiencias culturales de una determinada comunidad.

Por ello, a la hora de proyectar un edificio feliz, deben tenerse muy en cuenta las necesidades particulares de una determinada persona, o grupo de personas, con el fin de crear la combinación cromática adecuada, capaz de proporcionar su felicidad.

 

8. Sensación de Seguridad e Intimidad

 

Es muy importante sentirse seguro en un edificio feliz. La felicidad consiste básicamente en la ausencia de miedo. Por ello el ser humano desea sentirse lo más seguro y protegido posible, en cada momento de su vida. Esta sensación de seguridad y de protección se debe conseguir en todos los aspectos de la vida y, por lo tanto, nuestras viviendas deben proporcionar seguridad en la mayor medida sea posible.

 

9. Belleza

 

La belleza es una cuestión de orden y simetría, de proporciones armónicas. En definitiva, un conjunto de relaciones matemáticas que regulan la forma de un determinado organismo, y que, por extensión, podrían utilizarse en la composición de cualquier objeto. Y ello no solo puede asegurar su belleza, sino también la felicidad de quien lo pueda contemplar.

Por tanto, los edificios felices deben ser, objetos bellos. Estar rodeado de objetos bellos, nos puede ayudar a ser más felices.

 

10. Ausencia de Elementos Patógenos

 

En los edificios felices se utilizan materiales ecológicos. Son muchos los productos utilizados en el sector de la construcción que son perjudiciales para la salud humana. Es importante conocer las diferentes patologías producidas por las emisiones de algunos materiales de construcción. Después es necesario también conocer las alternativas saludables a estos materiales y utilizarlas en los edificios felices, con la finalidad de garantizar nuestra salud y el bienestar.

 

11. Transpirabilidad

 

Intercambiadores de calor en edificios felices. La acción más generalizada y más efectiva para disminuir las patologías asociadas a los edificios, sin duda, consiste en una correcta ventilación natural. Cuanto mayor sea la ventilación natural, más saludable será un determinado edificio y, por contra, mayor será el consumo energético asociado a la calefacción y a la climatización de un determinado edificio.

La única forma de garantizar una correcta ventilación, y al mismo tiempo, la mayor eficiencia energética posible, es por medio de intercambiadores de calor y el mejor sistema es utilizando muros porosos en las fachadas de los edificios felices. De este modo, el aire exterior va entrando lentamente al interior de la vivienda, adoptando su temperatura conforme va atravesando los muros.

Por ello, todos los materiales empleados en la construcción de las envolventes de los edificios felicesenvolventes de los edificios felices deben ser transpirables, permitiendo el paso del aire, pero no del agua.

 

12. Estimular las Relaciones Personales y Sociales

 

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Fuente | Arquitectura para la Felicidad, Luis De Garrido

 

Uno de los factores que más estimulan nuestra felicidad es la relación cordial y creativa con nuestros semejantes. En este sentido el diseño de las ciudades, el diseño de los barrios, el diseño de los edificios, y el diseño de las viviendas tendrán un papel fundamental en el futuro.

Los edificios felices favorecen y estimulan las relaciones humanas y para ello deben incorporar nuevos espacios para tal fin, de tal modo que se generen nuevos tipos de espacios, para ayudar a que se establezca una red humana global que gozará, símplemente como tal, de un nivel superior de felicidad.

 


13. Autosuficiencia (energía, agua y alimentos)

 

Debemos fomentar el máximo nivel de autosuficiencia de cada individuo. Se deben crear nuevos entornos, ahora globales y virtuales, en los que las personas evolucionen y se conviertan en nuevos ciudadanos globales libres. Y estos nuevos entornos necesitarán nuevos hábitats autosuficientes.

Hábitats autosuficientes -en agua, en energía y en alimentos- que puedan asegurar nuestra subsistencia, nuestro cobijo y nuestro bienestar; nos puedan hacer sentir libres; nos puedan permitir controlar nuestro propio destino, y nos puedan permitir trascender como humanos.

Solo de este modo venceremos el miedo y el estrés, y podremos ser verdaderamente felices.


Fuente: Arquitectura para la felicidad de Luis De Garrido
Imagen de portada | Arquitectura para la Felicidad, Luis De Garrido
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