¿Cuál es el Mejor Sistema de Calefacción por Aerotermia?

Los sistemas de calefacción por aerotermia son bombas de calor de última generación. Están diseñadas para aportar refrigeración en verano, calefacción en invierno y agua caliente todo el año.

Su funcionamiento es sencillo. Se extrae la energía ambiental contenida en la temperatura del aire, incluso bajo cero y transfiriéndola a la habitación o al agua corriente.

Esto se consigue mediante el ciclo termodinámico, ya que utiliza un gas refrigerante comprimido a baja temperatura para extraer calor del aire exterior.

La Aerotermia Aporta Más Energía de la que Consume

¿En qué porcentaje? Depende de la calidad del equipo y de su calificación energética. Por ejemplo, para un equipo con rendimiento 4,5 aportamos 4,5 kW de potencia calorífica por cada kW consumido de electricidad. Por tanto, el 78% de la energía aportada es gratuita.

Tipos de Sistemas de Calefacción por Aerotermia

Desde la entrada en vigor de las nuevas normativas europeas sobre eficiencia energética, la calefacción por aerotermia se ha situado como uno de los sistemas de calefacción más demandados. Lo ha hecho por su carácter renovable, ya que obtiene la energía del aire, y ofrece un rendimiento muy elevado. Esto además nos permite una reducción del consumo energético muy significativa.

Hay que tener en cuenta que la aerotermia es un sistema que puede combinarse con suelo radiante, con radiadores o con fancoils. Por tanto, la conveniencia de utilizar uno u otro sistema dependerá de las necesidades y especialmente de la instalación del usuario. Debido a ello será aconsejable y necesario evaluar cuál será la mejor solución en cada caso.

Aerotermia con Suelo Radiante

El suelo radiante por agua es un sistema formado por un circuito de tuberías instaladas bajo el pavimento. El agua proviene de la bomba de calor, se distribuye a través del circuito y transmite el calor hacía toda la vivienda, adecuándose a las necesidades térmicas de la estación del año.

El mayor grado de eficiencia energética se encuentra al dimensionar la instalación para trabajar a baja temperatura. Con temperaturas de trabajo del agua para el suelo radiante entre 30 y 50 grados, y combinado con la bomba de calor aerotérmica, los consumos son realmente bajos y los resultados de confort térmico son excelentes.

La ventaja principal del sistema de suelo radiante es que se cuenta con un sistema de climatización completo. Este impulsa agua caliente durante el invierno y agua fría durante el verano en la misma instalación, sin la necesidad de instalar ningún equipo adicional. 

Como todos los sistemas, también puede tener sus inconvenientes y es recomendable instalarlo en zonas con humedad baja para evitar condensaciones.

La inversión inicial, más elevada en comparación a otros sistemas, se amortiza en un plazo de tiempo razonable debido al ahorro de energía que se consigue en toda la instalación.

Este sistema, al funcionar con baja temperatura y al estar debajo del suelo, necesita muchas horas para que llegue a la temperatura de confort.

Inversamente tenemos el mismo efecto cuando se apaga. Es por ello que su uso se recomienda para espacios donde se permita tener encendido de manera ininterrumpida. No se recomienda para zonas no tan frías o en viviendas de segunda ocupación.

En casos muy concretos, puede tener problemas con el tipo de suelo que recubre la instalación. Por ejemplo, la madera gruesa o los pavimentos muy aislantes limitan la efectividad de la propia calefacción.

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Fuente: comparadorluz.com

Aerotermia con Radiadores de Baja Temperatura

Los radiadores de baja temperatura nacen como respuesta a la necesidad de encontrar un sistema emisor que pueda adaptarse a instalaciones antiguas. También han de ser capaces de trabajar de manera eficiente con generadores de baja temperatura.

La forma más efectiva de ahorrar energía en un sistema emisor de calefacción es reduciendo el salto térmico. Es decir, la diferencia de temperatura entre el agua y el ambiente. Pero evidentemente, a menos diferencia de temperatura, más eficiente tiene que ser el intercambio de calor. 

Por eso, aunque el principio de funcionamiento de un radiador de baja temperatura es muy parecido al de uno convencional, hay ciertas diferencias entre ambos.

Mientras que los radiadores tradicionales están compuestos por aletas o módulos que irradian calor por toda su superficie, los radiadores de baja temperatura suelen consistir en un módulo de chapa cerrado, en cuyo interior se esconde la batería de intercambio.

El aire frío penetra en el módulo por la parte baja, se calienta al contacto con la batería y asciende por convección hasta escapar por la rejilla situada en la parte alta del módulo.

Así, mientras un radiador convencional calienta tanto por radiación como por convección, uno de baja temperatura emite casi el 100 % del calor por convección. Esto le permite maximizar el aprovechamiento del calor y además se percibe como más confortable.

Aerotermia con Radiadores de Baja Temperatura Dinámicos

Uno de los problemas al trabajar con bajas temperaturas es que, a menor temperatura de impulsión, más superficie de intercambio de calor se necesita.

En principio esto debería hacer que los radiadores de baja temperatura fueran algo más voluminosos que los convencionales, es importante señalar, no obstante, que hablamos de un tamaño superior al de un radiador convencional trabajando a alta temperatura. 

Para la misma temperatura de impulsión, un radiador convencional será más voluminoso que uno de baja temperatura.

El problema del tamaño se remedia en parte con la configuración del propio radiador, pero existe además una solución mejorada que permite minimizar aún más el tamaño del aparato: la ventilación forzada.

Incorporando un pequeño ventilador a la batería de intercambio de calor, algunos radiadores de baja temperatura consiguen aumentar el caudal de aire, lo cual favorece la convección y resulta en un aumento de la potencia térmica. Eso les permite tener un tamaño aún más reducido.

Lo más interesante es que el sistema de ventilación solo entra en funcionamiento en momentos de máxima demanda, y lo hace de forma inteligente, sin que los usuarios tengan que hacer nada.

En cuanto la temperatura marcada por el termostato ha sido alcanzada, el radiador se dedicará a mantenerla con el ventilador apagado.

Los radiadores de baja temperatura son, por lo tanto, una buena alternativa para la adopción de sistemas de calefacción por  aerotermia sin necesidad de afrontar grandes obras. Evidentemente, cuanto más eficientes sean todos los elementos de una instalación de calefacción (generador y sistema emisor), más eficiente resultará el conjunto. 

En este caso se han constatado ahorros de hasta el 35% en instalaciones en las que simplemente se sustituyeron los radiadores tradicionales por unos modernos de baja temperatura. Una operación que no toma demasiado tiempo ni genera apenas molestias. 

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Fuente: dinamef-org

Sistemas de Calefacción por Aerotermia con Fancoils

El sistema de calefacción Fancoils se caracteriza por ser un sistema auxiliar de apoyo capaz de calentar o refrigerar la casa rápidamente, mientras el sistema principal que puede ser el suelo radiante «vence» su inercia térmica. 

La tecnología fancoils o ventiloconvectores es capaz de enfriar/calentar muy rápido y dejar de hacerlo tan rápido como se le requiera. Se trata de un sistema aire-agua en el que la bomba de calor alimenta un intercambiador que calienta o enfría una corriente de aire impulsada por ventiladores. 

Las unidades interiores pueden estar discretamente integradas en las paredes o en el techo, en caso de viviendas de nueva construcción. También pueden estar a la vista, como ocurre con los radiadores convencionales.

La gran ventaja de este modelo mixto es que ambos sistemas, suelo radiante y fancoils, pueden funcionar a la vez, alimentados por una misma bomba de calor.

Así, cuando sea necesario enfriar o calentar muy rápido la vivienda los fancoils harán que notemos enseguida el cambio de temperatura. Mientras, el suelo radiante va «cargando» el calor o frío que después liberará durante horas. 

En cuanto el suelo radiante haya vencido su inercia térmica,  se podrán apagar los fancoils y mantener la temperatura exclusivamente con la bomba de calor y el suelo radiante.

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Fuente: nergiza-com

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