Casas Pasivas, la Mejor Opción para tu Vivienda

Casas Pasivas, la Mejor Opción para tu Vivienda

Categorías: Casas Pasivas, Construcción Sostenible, Magazine
Tags: Ideas, Proyectos, Tendencias

Las casas pasivas, o Passivhaus, son una opción de vivienda de consumo casi nulo.

Es un tipo de vivienda con una serie de características en su construcción. Gracias a ellas, se permite el aprovechamiento óptimo de los recursos naturales y reduce drásticamente el consumo de energía.

En España hay diversos ejemplos de casas pasivas que nos muestran lo importantes que son estas construcciones para reducir drásticamente la demanda energética y ahorrar dinero a largo plazo.

Una casa pasiva no es otra cosa que un edificio o vivienda construida ‘con cabeza.

No nos conformamos solamente con una casa espaciosa y con buena luz, buscamos más. En concreto, el ahorro y aprovechar todos los recursos a nuestro alcance para lograrlo.

Tal y como se presenta en el siguiente vídeo, así es una casa Passivhaus.

¿Qué es una Passive House?

La mejor forma de definir una casa pasiva es conociendo su construcción que cuenta con varios aspectos.

Hay que conocer perfectamente la zona en la que se va a construir nuestra vivienda y hacer un estudio bioclimático previo.

Será necesario para llevar a cabo la construcción y conseguir así el máximo rendimiento de los recursos naturales característicos de la zona en cuestión.

En idealista.com podemos ver 10 claves para la construcción de una casa pasiva. Hay que tenerlas en cuenta, por ejemplo, para saber en qué zonas dará el sol, cómo afecta la sombra, la dirección del aire… Estas diez claves son:

1. Diseño y arquitectura bioclimática. Estudio del clima, de la orientación, del factor forma, del volumen, de la captación de radiación solar en invierno y su protección en verano, de las sombras que tendrá el edificio y cómo le afectan.

2. Alto aislamiento térmico. El aislamiento térmico es muy importante para ahorrar energía. Reduce pérdidas de calor en invierno y ganancias en verano y, por tanto, la demanda de energía para climatización.

3. Eliminación de puentes térmicos. Una capa de aislamiento continua, sin interrupciones y sin debilitamientos evita los puentes térmicos. Es habitual en los edificios convencionales y provocan una gran parte de las pérdidas de calor en los edificios.

4. Ventanas de altas prestaciones. Entre el 25% y el 30% del gasto de calefacción se debe a las pérdidas de calor por las ventanas. Por eso, una buena calidad y correcta instalación de ventanas es fundamental para la eficiencia energética.

5. Recuperador de calor: la ventilación mecánica permite que continuamente se esté renovando el aire de interior. Gracias a un recuperador de calor, el aire que, por ejemplo, puede entrar en un día de invierno a 0º al cruzarse (no mezclarse) con el que sale a 22º, cede la energía interna transformando los 0º en 18º, en función de la eficiencia del recuperador y sin ningún sistema de calefacción.

6. Estanqueidad al aire: esto se consigue sellando todas las uniones entre los diferentes materiales del edificio de manera que no existan infiltraciones de aire no deseadas.

7. Confort: por la homogeneidad de las temperaturas interiores, por el alto aislamiento acústico y por la calidad del aire en continua renovación y filtrado.

8. Salud: el aire filtrado evita la presencia de polvo y polen, lo que reduce las reacciones alérgicas. La baja concentración de CO2 y Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs) reduce la sensación de cansancio, algunas dolencias como dolores de cabeza, irritación en ojos, nariz y garganta, sequedad del sistema respiratorio y algunas enfermedades.

9. Eficiencia, sostenibilidad y rentabilidad: Eficiente por el bajo consumo energético y, en consecuencia económico. Sostenible porque una casa pasiva de 350m2 deja de emitir en un año el CO2 que absorben unos 1.000 árboles en el mismo periodo. Y rentable porque una vivienda pasiva tiene un sobrecoste de construcción mayor que una estándar, pero por el ahorro energético y de mantenimiento se rentabiliza entre los 5 y 10 años.

10. Certificación: Es la única garantía de que el edificio se ajusta al cumplimiento de los requisitos establecidos por el Passivhaus Institut de Alemania y al nivel de confort interior y de la calidad energética de la construcción hacia el cliente. Las pruebas técnicas y la certificación son el último paso para poder decir que un inmueble está construido bajo los estándares de una Passivhaus. El certificado passivhaus en España está regulado por la Plataforma PEP (Plataforma Edificación Passivhaus). Si quieres saber Cómo conseguir el certificado Passivhaus, te invitamos a consultar nuestro artículo de Qué es una Casa Pasiva, claves en el diseño y construcción Passivhaus.

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Fases de desarrollo de Rivas Vaciamadrid Comunidad de Madrid. Imagen: plataforma PEP

En definitiva y en diferentes palabras, se construye una casa ‘a medida’ según la zona en la que se va a construir, presupuesto, clima, etc. Siguiendo las líneas de la moda, un traje en una tienda normal nos saldría más barato que uno hecho a medida, pero la calidad y durabilidad son diferentes. Lo mismo pasa con una casa pasiva, la inversión es mayor pero la construimos pensando en el mínimo coste futuro y esto es lo que a la larga nos dará un mayor ahorro que una casa común, así que merece la pena invertir más dinero en una casa pasiva. En un entorno familiar se podría decir que este tipo de viviendas se construyen utilizando la lógica y el sentido común, si se invierte más en el aislamiento, después no habrá tantas preocupaciones porque entre frío en casa.

Precio de una Casa Pasiva 

Según la página construirunacasaecológica.com el precio de construcción de una casa pasiva de 140m2 ronda los 175.000€ y su precio puede variar más o menos según las necesidades de cada cliente, pero lo que gastamos en la construcción nos lo ahorramos en el día a día. Las casas pasivas consumen un 90% menos que una casa tradicional y esto es debido a que se invierte más en el sistema de ventilación o en el aislamiento, por ejemplo, como ya hemos dicho anteriormente.

De este modo, para llegar a la conclusión de si la mejor opción de vivienda son las casas pasivas frente a una tradicional, no debemos pensar en la inversión inicial. Sí es cierto que son más caras de construir (y los precios están bajando considerablemente en los últimos años), pero son muy baratas de mantener. Un claro ejemplo lo tenemos en esta casa de Gerona:

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Imagen: ctearquitectura.es
  • La construcción de esta vivienda ha costado 1.200€/m2.
  • Gastos de electricidad anuales: 500€
  • Gastos de agua caliente anuales: 88€

Viendo estos datos, se estima que el retorno de la inversión inicial dará lugar a los seis años.
Otro buen ejemplo de construcciones passivhaus es el mayor edificio de viviendas pasivas que cuenta con 162 viviendas en un edificio de 6.100 metros cuadrados.

Ctearquitectura.es habla de que la opción de vivienda que pasa por las casas pasivas tiene un sobrecoste de entre el 4% y el 25%.

Si hemos hablado antes de que una vivienda pasiva de 140m2 puede costar unos 175.000€ y estimamos que su sobrecoste sería de un 10%, una casa tradicional de igual tamaño costaría 160.000€ esos 15.000€ que necesitaríamos para construir una casa pasiva los recuperaríamos con el ahorro que este tipo de casas ofrece.

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